Denuncia CIELOMex que la participación de los pueblos indígenas en las decisiones de la COP 30 de Brasil volvió a ser nula

 


Belem, Brasil.- A pesar de que la Cop30 de Brasil registró la mayor incidencia de los Pueblos

Indígenas y que esto fueron reconocidos como “guardianes de la biodiversidad”, su

participación en la toma de decisiones final volvió a ser nula.

Ante esta situación, es urgente fortalecer la participación activa de los Pueblos Indígenas en

todos los procesos y negociaciones internacionales relacionados con la preservación del

medio ambiente, para garantizar que sus conocimientos y voces influyan en las decisiones

sobre adaptación, mitigación, transición justa y financiamiento, bajo la consigna de que sus

derechos colectivos sean integrados en las decisiones sobre cambio climático.

La Federación Indígena Empresarial y Comunidades Locales de México (CIELOMex), tuvo

representación en esta Conferencia de las Partes (COP), el mayor evento global de las

Naciones Unidas para las discusiones y negociaciones respecto al cambio climático que se

realizó en Belém, Brasil, en donde hizo señalamientos, al tiempo que destacó el que las

comunidades expresaron su voz a través de movilizaciones pacíficas en defensa de los

territorios amenazados por proyectos extractivistas.

Existen, asegura CIELOMex, una urgente necesidad de que los pueblos indígenas sean

escuchados e integrados en más espacios dentro de la COP, “ya que, si bien se les incluye en

eventos paralelos, a menudo son excluidos de las negociaciones oficiales y no tienen un

papel decisorio en los acuerdos finales de la Conferencia.

“Esta situación resulta incongruente al considerar que son estos pueblos los custodios de los

territorios, actores legítimos del proceso y estrategas fundamentales para la estabilidad del

planeta. Esta realidad evidencia que no puede hablarse de una transición justa sin garantizar

los derechos colectivos, el acceso a la tierra y vida digna para los pueblos que protegen el

planeta”.

El organismo advierte que, en un marco hacía la transición justa, la provisión de financiación

sigue siendo deficiente, con críticas y demandas por parte de las comunidades sobre la falta

de un papel decisorio en esta materia.


A diez años del Acuerdo de París, establece CIELOMex, la COP30 no logra promover y

consolidar aún estrategias sólidas que impulsen acciones efectivas de mitigación y

adaptación, el diseño de un marco hacia una transición energética o la garantía de una

financiación adecuada.

Los acuerdos alcanzados son mínimos e insuficientes para avanzar hacía el uso de energías

limpias y contribuir a la construcción de un futuro más resiliente, equitativo e incluyente. En

este contexto, la posibilidad de perpetuar las mismas desigualdades y abusos generados por

el sector de los combustibles fósiles sigue latente, advierte.

En un contexto anticipado, se estima que el consumo de carbón y petróleo alcanzará su

nivel máximo para el año 2030, ante este panorama, en el marco de la COP se presentó una

propuesta —respaldada por 62 países— para diseñar una hoja de ruta que promueva y

asegure la eliminación gradual de los combustibles fósiles a través de políticas, planes y

acciones desde distintos sectores, apoyándose en la movilización de recursos financieros,

tecnología y modelos de gobernanza efectivos que integren a gobiernos, empresas,

inversores y sociedad civil, tal como lo estipula la Agenda Global de Acción Climática.

Es así que surgió tras dos semanas de trabajo, deliberaciones y movilizaciones, el “Global

Mutirao: unir a la humanidad en una movilización global contra el cambio climático”, una

propuesta inicial de negociación que se presenta a las partes como un punto de partida

político para las negociaciones y la cooperación. Además de la adopción de acuerdos como:

1. La creación de un mecanismo para la transición justa, que será aprobado hasta la

siguiente cumbre.

2. No hay hoja de ruta sobre la transición para la salida de los combustibles fósiles, ni

para el detenimiento de la deforestación.

3. Se reafirmó la necesidad de que las decisiones políticas estén sustentadas en

evidencia científica. Convocando la importancia de trabajar con las contribuciones

nacionales determinadas.

4. Buscar la manera de triplicar la financiación para la adaptación en 2035

5. Se aprobó un plan de acción de género

6. En cuanto a los mercados de carbono, se volvieron a intentar introducir cambios

sobre lo ya definido.

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