Juchitán está perdido y podrido; Retención de elemento en San Dionisio Ocotepec, exhibe incapacidad de operadores políticos y miseria de la Policía Estatal; y Desgasta a Morena y aliados la pelea por 17 gubernaturas; PRI y PAN ensayan alianzas y MC se atrinchera
COLUMNA
+ Juchitán está perdido y podrido. Amenazan y atentan contra el diseñador textil, poeta, artesano, traductor y activista muxe Elvis Guerra.
+ Retención de un elemento en San Dionisio Ocotepec, exhibe la incapacidad de los operadores políticos y las miseria de la Policía Estatal.
+ Desgasta a Morena y aliados la pelea por 17 gubernaturas; PRI y PAN ensayan alianzas y MC se atrinchera en sus dominios.
PRIMER TIEMPO
Otra vez, sí, otra vez Juchitán fue noticia nacional.
Primero por el jardín de flores que bordaron los artesanos muxes del taller del maestro Elvis Guerra para el vestido que usó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en la noche del Grito de Independencia del 15 de septiembre y después, el mismo protagonista pero ahora víctima de la violencia y las extorsiones del crimen organizado, que se adueñó de esa ciudad y de amplias regiones del Istmo de Tehuantepec.
Elvis Guerra es un reconocido diseñador textil, poeta, artesano, traductor y activista muxe, nacido en 1993 en Juchitán de Zaragoza. Combina su labor en la literatura en lengua zapoteca (didxazá) con el diseño de modas tradicional a través de su taller textil Biulú.
Pues la casa del poeta y diseñador fue blanco de un ataque armado la noche del viernes 18 de septiembre. Un hombre y una mujer a bordo de una motocicleta dispararon contra la vivienda.
A través de sus historias de Instagram, Elvis Guerra confirmó que ha sido blanco de amenazas y solicitó apoyo de Claudia Sheinbaum. “Hoy hago este video para solicitarle a la presidenta su ayuda, porque he sido objeto de amenazas, extorsiones y ayer atentaron contra mi integridad física, la mía y la de mi familia. Nos tirotearon la casa, nos amedrentaron y hemos recibido amenazas constantemente”, dijo.
Lo hemos dicho en varias ocasiones: Juchitán está podrido, ya no es cuestión de inseguridad. Es una afrenta total a quienes en apariencia buscan pacificar la región. Y digo en apariencia porque está visto que la delincuencia ya no solo es poder fáctico sino la que ocupa los cargos desde donde se toman las decisiones.
No han sido pocas las advertencias sobre la presencia de grupos delictivos y su vinculación con autoridades. Y por eso van a la casa de quien consideran es blanco de extorsión. Las movilizaciones y las declaraciones están demás.
En un escenario ideal, ninguna persona debiera estar en riesgo. Se imagina usted que se exponga solo por aparecer en un reconocimiento público.
Es inaudito, pero pasó y seguirá pasando porque, sabe qué, nadie hará nada. Y el mismo gobernador Salomón Jara Cruz lo reconoció en una reunión supuestamente privada que la misma Secretaria de Gobierno filtró.
Reconoció que están rebasados, que no están a gusto con los resultados y que necesitan reforzar más, pero créame, no harán nada porque todo indica que son lo mismo.
Así que no espere usted resultados, a menos que desde la Federación den ya no solo un manotazo sino una intervención efectiva.
Ya le habíamos dicho aquí que varios presidentes municipales estaban en la lista y no se hizo nada.
Peor será cuando se acerque la petición del voto, porque entonces las medidas pueden tener un efecto contrario. Ahorita es cuando deben hacerlo si quieren realmente sanear mínimamente las condiciones de seguridad, pero si no, no pasará nada.
Pobre Juchitán, pobre Oaxaca. Tan lejos de la justicia y tan cerca de los mañosos.
En qué momento pasó, no lo sé, pero ahora es difícil que reviertan una inercia.
Y si eso le hacen a quien colaboró con la presidenta, qué podemos esperar la gente normal.
SEGUNDO TIEMPO
La imagen deplorable del policía Antonio Monterrubio Ramírez, golpeado y retenido en San Dionisio Ocotepec, es una muestra de la seguridad pública en Oaxaca.
Es una pena. No solo es un policía estatal, es la decadencia de una corporación.
Lleva hasta el momento de escribir esta columna más de 24 horas retenido. Eso significa que no funcionan los canales de negociación ni la tan cacareada gobernabilidad que difunde la propaganda oficial. Que tampoco hay voluntad en las partes y que la gente está harta.
Nadie sabe con certeza qué pasó. Lo que se sabe es que en terrenos de esa zona, policías municipales sometieron y desarmaron a elementos de la Policía Estatal y retuvieron a Monterrubio Ramírez, elemento que sería parte de la Unidad Policial de Operaciones Especiales (UPOE). En los primeros reportes mencionaron que los policías estatales habían sido atacados a balazos, pero posteriormente esa versión fue desechada.
Ahora bien, si ya pasó la retención, que pudo terminar en linchamiento, ¿usted cree que no puedan hacer algo en las primeras horas? Pero no fue así y hay una retención que pudo evitarse.
Mientras la corporación se ha vuelto una agencia de meretrices y cantina abierta las 24 horas, la tropa está olvidada.
Nos cuentan que para ir a los operativos, como ese de San Dionisio, hay ocasiones en las que no tienen ni gasolina.
Antes se tenía la idea de que la tropa era lo primero, la primera línea de fuego y en mala hora se cruzaban algunos políticos que no tenían la sensibilidad.
Ahora, se supone que hay uno de sus iguales y salió peor. No han saneado la corporación y prevalece una situación escandalosa de inseguridad. Lo cierto es que todo se rompe por lo más delgado y estos son los elementos de tropa.
Todos los cambios que ha ofrecido se quedan en promesas incumplidas. Bien harían en ordenar una limpia en la corporación y por lo menos justificar que están haciendo algo por frenar la inseguridad.
TERCER TIEMPO
La elección de 17 gubernaturas dibujará una nueva geografía electoral en México. Y aunque es probable que Morena gane la mayoría, ahora sí se duda que sea carro completo, como decía el PRI. Si gana todas, lo hará mermado: tendrá el poder, pero de nuevo no la legitimidad de la mayoría, y eso es una complicación para los años que le faltan a la presidenta.
Bastan dos casos sintomáticos de la merma. Abelina López en Guerrero será una grieta. ¿La presidenta municipal de Acapulco podrá romper tanto que haga perder al cacicazgo de Félix Salgado Macedonio? No lo sé. La ex senadora Beatriz Mojica Morga, virtual candidata de Morena, es una extensión del grupo que gobierna y, aunque otras aspirantes, como Esthela Damián Peralta, ex consejera Jurídica de la Presidencia, le dieron su respaldo, no lo será en la votación.
Aun así, si gana Beatriz lo hará con una obligada negociación con estos grupos disidentes, como el de Abelina, que puede irse a otro partido y comenzar la escisión, o buscar de alguna forma una negociación que le permita cogobernar, al fin y al cabo el fin justifica los medios. Ya lo sabremos.
En Morena también están preocupados por el avance de la alcaldesa de Uruapan, Michoacán, Grecia Quiroz Garcia, aunque para ese estado eligieron al candidato menos malo, que rompe con la tradición de los candidatos a gobernador surgidos desde el Senado. El nombramiento fue para al fiscal con licencia Carlos Torres Piña.
Grecia Quiroz y el opositor Movimiento del Sombrero tienen posibilidades reales de ganar la gubernatura de Michoacán. Grecia llega a la elección con 60 por ciento de aprobación como alcaldesa, una cifra altísima, y el senador morenista Raúl Morón, que no es su aliado pero está enojado de no haber sido el candidato, podría también ser la grieta por la que se vaya la gubernatura.
¿Será acaso por eso que se percibe una derrota de los candidatos de la presidenta? En Guerrero se percibía que su candidata era Esthela y que la nominación de Mojica responde al grupo caciquil local.
Mientras esto pasa, los partidos de oposición han llamado a formar una coalición de facto y apoyar a candidatos únicos que hagan un contrapeso a Morena. No es fácil, no todas las legislaciones locales lo permiten, pero sería un primer intento de vencer al oficialismo.
Lo mismo sucede en Zacatecas, donde la coordinadora de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, Verónica Díaz Robles, ha sido ligada a la familia Monreal porque estuvo casada con uno de sus integrantes y tiene dos hijos de ese matrimonio; durante el acto de su designación, simpatizantes de su propio partido gritaron “fraude”.
El PT amaga con candidatura propia y Movimiento Ciudadano ofrece su postulación a “gente buena”, con Jorge Álvarez Máynez, zacatecano, como carta natural. Morena es favorita, pero con un pleito en la cocina que no se resuelve con un comunicado de unidad.
En Sinaloa el problema no es la oposición, es el pasado inmediato. El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó al gobernador Rubén Rocha Moya de estar vinculado al Cártel de Sinaloa, por eso pidió licencia, y su coordinadora, la senadora Imelda Castro Castro, busca deslindarse de él, aunque la señalan como ficha suya.
Curiosamente, las encuestas no la castigan: lidera con 32 por ciento las preferencias para ser la candidata de Morena, y la oposición, con Mario Zamora por el PRI y Eduardo Ortiz por el PAN, sigue fragmentada, con entre 20 y 33 por ciento de indecisos o de gente que no quiere a ninguno. Puede ganar, pero cuánto le pesará la sombra de la narcopolítica, es otra cosa.
San Luis Potosí es el estado donde la coalición ya se rompió sin decirlo. Es el único donde Morena y sus aliados no caminan juntos: Morena advierte que no irá con el Partido Verde si la senadora Ruth González Silva, esposa del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, es candidata, y el Verde responde que el candado contra el nepotismo no se aplica hasta 2030.
Ella alcanza 43.3 por ciento en una medición de Campaigns & Elections, contra 16.3 de Ana Dora Cabrera, vinculada a Morena y al PT. Gana el oficialismo en sentido amplio, y no necesariamente Morena, sino Verde. Eso también cuenta como merma.
Nuevo León es el estado donde la coalición de facto de la oposición ya tiene nombre. La alianza PRI - PAN, con el presidente municipal de Monterrey, Adrián de la Garza Santos, encabeza con 30.4 por ciento, mientras Morena y Movimiento Ciudadano empatan alrededor de 22. La lectura del diario Reforma es todavía más dura para Morena: PAN y PRI suman 41 por ciento frente a 30 de MC y 13 de Morena.
Del lado guinda, Andrés Mijes Llovera aventaja a los demás inscritos en la interna, pero todavía no hay designación.
El gobernador emecista Samuel García Sepúlveda llega desgastado, pero no derrotado: 45.9 por ciento aprueba su gestión, aunque 46.5 considera malo que MC siga gobernando. Es uno de los estados más abiertos.
En Chihuahua, Morena persigue al bastión panista, y sus problemas son de casa. Tiene 38 por ciento contra 20 del PAN, que designó al presidente municipal de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza, como coordinador político estatal.
La incógnita es cuál de los dos morenistas, porque la senadora Andrea Chávez Treviño y Cruz Pérez Cuéllar, presidente municipal de Ciudad Juárez con licencia, están casi empatados en la interna, pero en el careo con el panista Marco Bonilla, Pérez Cuéllar le saca 22 puntos. Si Morena escoge mal, regala el estado; si escoge bien, lo gana.
Querétaro y Aguascalientes son las fortalezas panistas. En Querétaro el coordinador de Morena es Santiago Nieto Castillo, y en Aguascalientes la senadora Nora Ruvalcaba Gámez va por su cuarto intento. Los números no les ayudan: Demoscopia daba al PAN 37.8 por ciento contra 28.9 en Querétaro, y 38.1 contra 28.3 en Aguascalientes. Son candidaturas de resistencia, no de victoria.
En Baja California y Quintana Roo, Morena parece cómoda, pero el pleito ahí es entre su gente. En el primer estado, la senadora Julieta Ramírez Padilla desplazó a Ismael Burgueño Ruiz, presidente municipal de Tijuana. Julieta Ramírez ha crecido en el equipo de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, pero carga polémicas por su situación frente a autoridades de Estados Unidos. Las encuestas la favorecen, con Morena en 43.1 por ciento en Baja California, pero ese tipo de ventajas se administran, y a veces mal.
En Quintana Roo, la virtual candidatura de la coalición Verde - Morena para el senador Eugenio Segura Vázquez, Gino Segura, fue leído como una victoria política de la gobernadora María Elena Lezama Espinosa, Mara Lezama. En el camino se quedó el obradorista Rafael Marín Mollinedo.
En Campeche y Colima la lógica es la continuidad de las gobernadoras.
En Campeche, Pablo Gutiérrez Lazarus, presidente municipal de Ciudad del Carmen, es cercano a la arbitraria y polémica gobernadora Layda Sansores San Román. En Colima, la alcaldesa de Manzanillo, Rosa María Bayardo Cabrera, Rosi Bayardo, cuenta con el apoyo de la gobernadora Indira Vizcaíno Silva.
En Campeche, MC despuntó y Morena tenía 34.2 por ciento según Demoscopia, una cifra que no es para presumir; en Colima tenía 38.3. Ganables ambas, cómodas ninguna.
En Sonora, Morena todavía no dice a quién postula, aunque la senadora Lorenia Valles Sampedro aparece como favorita en la encuesta de septiembre. La oposición tiene un nombre claro: el alcalde panista de Hermosillo, Antonio Astiazarán Gutiérrez, quien ya abrió la puerta a un respaldo del PRI.
En Baja California Sur, el PAN nombró al diputado federal Francisco Pelayo Covarrubias, Pancho Pelayo, y en Tlaxcala a la diputada local Miriam Martínez Sánchez, mientras el PRI lanza a la senadora Anabell Ávalos Zempoalteca. En Nayarit, Morena aún no designa. En los tres, Morena parte con ventaja, con la oposición apenas ensayando sus alianzas.
Porque ahí está el punto. El PAN, que se negaba a las alianzas, ya las flexibilizó a nivel local, y el PRI llama a formar un “gran bloque”. La coalición de facto no es una certeza, pero es un ensayo. Si Nuevo León y Michoacán funcionan, otros estados van a querer copiarla.
Al final, la cuenta puede salirle a Morena. Algunos análisis calculan que podría ganar entre 11 y 14 gubernaturas si mantiene la unidad con el PT y el PVEM y evita fracturas locales, un rango razonable.
Pero incluso si gana casi todas, lo hará con los mismos problemas que ya se le ven: candidatos que nadie eligió del todo, aliados que se sienten estorbo, excluidos con dónde ir. Ganará, sí, pero sin el cheque en blanco. Y eso, para una presidenta a la que aún le quedan años por delante, es una complicación, si no vea cómo le pasó en Oaxaca ahora que estuvo en su informe.
COLOFÓN
Este viernes, y a propósito de la discusión sobre el avance descontrolado de la Inteligencia Artificial, el periódico Reforma difundió la colaboración semanal del escritor Juan Villoro que tituló “Leer para sobrevivir”. El abogado y activista José Mario de la Garza hace un breve comentario sobre ese texto, que les comparto:
Juan Villoro plantea algo mucho más inquietante que una defensa de los libros. Mientras los algoritmos aprenden qué nos gusta, qué buscamos y qué consumimos, van construyendo alrededor de nosotros una cómoda “tiranía de lo mismo”. La lectura opera al revés: nos obliga a entrar en una mente ajena, tolerar la duda, descubrir lo inesperado y, desde ahí, pensar por cuenta propia.
Visto desde el Derecho, el problema es enorme. Una sociedad puede tener Constitución, derechos, tribunales y democracia; pero si pierde comprensión lectora, pensamiento crítico y capacidad para distinguir información de manipulación, también pierde autonomía para ejercer esos derechos. La libertad no consiste solamente en poder elegir: exige comprender aquello entre lo que elegimos.
Por eso el remate de Villoro es tan brutal: mientras las máquinas aumentan sus capacidades, nosotros corremos el riesgo de abandonar la tecnología intelectual que durante siglos nos permitió cuestionar el poder: leer. El peligro no es únicamente que la inteligencia artificial piense cada vez más. Es que nosotros aceptemos, poco a poco, pensar cada vez menos.
NGE

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