Las balas que mataron a Alejandro Leyva acabaron también con la tranquilidad de todos los que en Oaxaca disienten y denuncian; De pena ajena, las torpezas del director del C5i; y ¡Qué hicieron con la Guelaguetza! Ojalá reconsideren volver al origen
COLUMNA + Las balas que mataron a Alejandro Leyva acabaron también con la tranquilidad de todos los que en Oaxaca disienten y denuncian. + De pena ajena, las torpezas del director del C5i en plena crisis institucional. + ¡Qué hicieron con la Guelaguetza! Ojalá reconsideren volver al origen, a lo auténtico de las regiones y dejen los inventos. PRIMER TIEMPO Las balas que mataron a Francisco Alejandro Leyva Aguilar acabaron también con la tranquilidad de quienes en Oaxaca disienten y denuncian. Y no me refiero sólo a periodistas, sino a activistas, políticos, dirigentes sociales y de otros sectores, en suma, de todos quienes se atreven a alzar la voz. Fue un mensaje brutal. Así lo entendieron muchos, como lo dijo una periodista amiga de Alejandro que reclamó por este asesinato en la conferencia de prensa que hicieron en Palacio de Gobierno: “…el mensaje fue muy directo, se recibió. Nos indigna y nos duele la muerte de Alejandro porque era parte de los nuestros y esto no se va olvidar…” U...