Pável López quiere ser candidato a la presidencia de Oaxaca; Más de 100 mdp observados por ASF a UABJO y rector Cristian Carreño; y El crimen organizado no se derrota con un abatimiento
COLUMNA
+ Aprovechando el río político y electoral revuelto, Pável López quiere ser candidato a la presidencia de Oaxaca.
+ Un escándalo, los más de 100 millones de pesos observados por la ASF a la UABJO y al rector Cristian Carreño.
+ “El crimen organizado no se derrota con un abatimiento. Se debilita cuando pierde capacidad de intimidar, financiarse y reclutar.”
PRIMER TIEMPO
Dice la frase popular que el que traiciona una vez, te traicionará mil veces. Aunque también una fase atribuida a Roosevelt, señala que si te traicionan una vez es su culpa, pero si te traiciona dos veces, la culpa será tuya.
Sin más rollos, les voy a contar.
Hace unos días hubo una reunión en la colonia Reforma. Dicen que vieron a Pável López Gómez y a Javier Villacaña Jiménez, en grandes pláticas.
El primero ha sido diputado local, también regidor del Ayuntamiento capitalino y ahora ocupa un cargo menor en una Unidad Administrativa adscrita a la Subsecretaría de Educación Media Superior de la SEP, como enlace operativo de la Dirección General de Centros de Formación para el Trabajo en Oaxaca y Chiapas. El segundo fue presidente municipal de Oaxaca de Juárez, luego dirigente del PRI y después regidor, cuando perdió la segunda elección en la que compitió para la presidencia de la capital.
Pável forma parte del grupo de los López, integrado por sus primos Lenin López Nelio, quien aspiraba a un cargo en los recientes acomodos por los ajustes en el gobierno estatal, pero hasta el momento se ha quedado con las ganas; y por Jesús Romero López, el secretario de Gobierno.
En la mesa había otros personajes, compartiendo sus sueños guajiros.
Ambos mencionaron que el gobernador Salomón Jara está prácticamente acabado, según sus propias valoraciones políticas. Y que, según sus cálculos, Morena perderá la ciudad de Oaxaca. ¡Ya la perdió!, se solazaban.
Pues resulta que esta sólida amistad devendrá ahora en un proyecto en común. Dicen que el ex gordo Pável, luego de un bypass gástrico al que se sometió para perder peso, según contó en esa reunión, está súper seguro de tener la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez en la bolsa.
Dice que está a casi nada de que la agrupación política “Que siga la democracia” sea partido político. Imagínese, son de Morena y andan impulsando ya su propio partidito.
Y lo peor es que antes de tenerlo, ya se están repartiendo posiciones. Según sus proyecciones, las diferencias entre el ex presidente municipal Francisco Martínez Neri y el actual edil, Raymundo Chagoya Villanueva, que ganó por el Verde, están en un punto insalvable. El PRI y el PAN, según lo dicho en esa mesa, “no traen” absolutamente nada.
Entonces es el escenario idóneo para que Pável sea candidato, y unifique, según él, a los inconformes del Partido Verde Ecologista de México, a los inconformes de Morena y a los priístas trasnochados que según Villacaña todavía lo siguen ciegamente hacia donde decida ir.
¿Usted les cree? Bueno, pues yo tampoco.
Lo cierto es que ese argumento es el que ambos personajes le “venden” a quienes los escuchan, una supuesta fuerza que ha quedado demostrada que no existe; Javier Villacaña está en franco declive político en la capital y Pável nunca ha consolidado una fuerza política importante. Tan es así que el último cargo político de ambos ha sido el de regidor.
Los dos participaron en la movilización para favorecer al oficialismo en la consulta de revocación de mandato. El resultado medible de esa última elección, es que el 70% de los que participaron en la Ciudad de Oaxaca, votaron en contra de la opción oficial que supuestamente impulsaron con las “estructuras” que dicen tener. ¿Y entonces en dónde está la fuerza política?
Por eso vaya que es insostenible que ambos personajes argumenten una supuesta fuerza, pero lo que sí tienen es una voz bastante alta, porque los vecinos de al lado estuvieron muy atentos de la conversación.
Según Pável, tienen también el apoyo del secretario de Gobierno, su primo Jesús Romero y toda la estructura que han creado con dinero público.
Una de sus estrategias será secundar la gira del gobernador Salomón Jara, que entregará distintos objetos y obras en la ciudad de Oaxaca y sus colonias, y decirles de su movimiento “Que siga la democracia”.
Eso sí, hablar de Claudia Sheinbaum, porque aseguran que Salomón tiene más negativos que una cámara Fujifilm del siglo pasado.
Dirían los jóvenes: ojo ahí, Salo, que te comen el mandado. Si no es que ya se lo comieron, pero ¿sabrá de todos estos acuerdos que hacen estos políticos? Y en su caso ¿los habrá autorizado?
Quienes saben, dicen que el grupo de los López ha sido un fiasco. Mandaron a Lenin a recuperar el Partido del Trabajo, el PT, y sirvió para nada y lo mismo. Ahí tienen a un Benjamín Robles Montoya más firme que la coraza de un armadillo y aunque es un partido que vive en el nepotismo, ni tantito ruido le hicieron los López, quien por cierto dicen que siguen siendo su vínculo con el gobierno.
Otro punto de su estrategia es ahondar las diferencias entre hermanos, pues Pável como todo un experto en divisiones partidistas (ríase otra vez), dijo que Noé y Amador Jara están en constante disputa por la ciudad de Oaxaca.
Ya sabremos qué pasa con esto, pero de que hay traición, por donde se vea. “Que siga la democracia” será un apéndice de Morena, pero al fin un proyecto distinto, como el que trae el Verde o el PT.
En cualquier momento pueden postular sus candidaturas y hacer alianza con quien sea. Ya Jesús Romero quiso ser presidente municipal de la ciudad de Oaxaca y se siente con derecho, aunque sea más teco que el totopo. Ahora su escudero es Pável, quien junto con Villacaña se autoengañan o tratan de engañar a quien se deje, diciendo que son el centro de la estructura política en la Ciudad de Oaxaca.
Sin duda, reitero, los desmiente el 70% de rechazo al oficialismo en la capital (del que ellos son parte activa), en la consulta de revocación de mandato.
Y usted ¿votaría por Pável López?
Yo tampoco.
SEGUNDO TIEMPO
Si hubiera un premio a la corrupción de la semana, esta sería para el rector de la UABJO, Cristian Eder Carreño López y para el ex rector, Francisco Martínez Neri, aunque este último por su paso por la presidencia municipal.
La Auditoría Superior de la Federación, la ASF, encontró irregularidades por 101.9 millones de pesos en la UABJO, y hasta puede ser más. Con razón el señor Carreño tiene jardín particular con especies endémicas de Oaxaca y está construyendo una casototota para su esposa y otra igual de grandotota para sus hijos.
Qué le pueden importar unos milloncitos para consentir a la familia.
Y les cuento algo que comentan quienes lo vieron.
Dicen que hace unos días la esposa del rector hizo un escandalazo porque según ella, le habían robado una cosmetiquera. Usted, mortal como quien escribe esta columna, pensará que nadie hace una escena por algo tan elemental como un maquillaje. Ah, pero no, cuentan que hizo bajar a sus guardias y supervisar bolsas y demás, porque según ella, el maquillaje en su conjunto tenía un costo de más de 50 mil pesos.
¿Qué llevaría? Vaya usted a saber. Resultó que ella misma olvidó el objeto en mención cuando acudió a acicalarse y seguramente sus asistentes no la recogieron. Las personas que lo vieron la cuestionaron por hacer esta grosería.
Y ahora dígame usted, qué hace que una cosmetiquera tenga ese valor. Si en maquillaje se pueden ocupar miles de pesos, qué no será en otras cosas.
Pero vaya, los poco más de 100 millones que observó la ASF a la UABJO parecen nada. Lo peor es que tampoco pasará nada. Al rato ya verán al rector Cristian Carreño con una candidatura a alguna diputación y todos felices.
Igual que al ex presidente municipal, que salió más mañoso que bonito. La copetona, como le dicen en el bajo mundo de la política, resulta que ha sido señalado por presuntamente sustraer recursos y bienes públicos y ampliarse el bolsillo.
Este sí, nos dicen, puede ser un ejemplo para Morena, que lo manden a Tanivet para que se haga efectivo el discurso de “no robar…”. A Martínez Neri le traen tantas ganas sus actuales compañeros guindas en el poder, que no le sorprenda si un día de estos damos la noticia de que lo detuvieron, pues el daño patrimonial que han difundido mediante filtraciones, sí constituye una falta que amerita prisión y capaz que ni las joyas de su señora le servirán para pagar la fianza, pues lo ven también como alguien que operó en contra del gobernador en la ciudad de Oaxaca.
COLOFÓN
El operativo para detener al líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), realizado por las fuerzas de seguridad y militares del gobierno de México, en colaboración con el gobierno de Estados Unidos con por lo menos con información de inteligencia, provocó una serie de actos que pueden calificarse como terroristas y que activan estos grupos delincuenciales cuando sucede un evento de gran importancia.
En Oaxaca, la zona del Istmo de Tehuantepec, principalmente el municipio de Juchitán, padeció narcobloqueos con quema de vehículos y camiones.
En un texto para El Universal titulado “La caída de El Mencho”, el analista de seguridad Carlos Seoane plantea algunos puntos importantes:
“El crimen organizado no se derrota con un abatimiento. Se debilita cuando pierde capacidad de intimidar, financiarse y reclutar.
“La muerte de un jefe criminal no es el final de una historia. Es el inicio de otra.
“Cuando se confirme oficialmente la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, el país no amanece más seguro por decreto. Amanece en transición. Y las transiciones en el mundo criminal rara vez son pacíficas.
“Durante años, el Cártel Jalisco Nueva Generación operó bajo una lógica de expansión agresiva, disciplina interna férrea y control vertical. Ese tipo de estructura genera eficacia operativa… pero también dependencia. Cuando la cabeza cae, el cuerpo no desaparece: se reconfigura.
“La pregunta relevante no es si murió el líder. La pregunta es qué pasa con el poder.
“En organizaciones criminales de alto perfil existen, en términos generales, tres escenarios tras la eliminación de su dirigente:
“1.- Sucesión ordenada: Si la línea de mando estaba clara, veremos continuidad estratégica. Cambia el nombre, no el método. Esto implica estabilidad relativa… y persistencia de la violencia.
“2.- Fragmentación interna: Disputas por liderazgo, células que buscan autonomía, traiciones. Aquí la violencia aumenta de forma abrupta y localizada. Es el escenario más peligroso para la población civil.
“3.- Reacomodo territorial externo: Grupos rivales intentan ocupar espacios. El mapa criminal se redibuja a sangre.
“México ha vivido las tres variantes.
“El discurso oficial suele presentar estos hechos como golpes definitivos. No lo son. Son movimientos en un tablero donde la economía criminal —drogas, extorsión, huachicol, tráfico de personas— sigue intacta. Mientras el modelo de negocio permanezca rentable, siempre habrá alguien dispuesto a ocupar la silla.
“El CJNG no es una persona. Es una red financiera, logística y armada. Si el liderazgo no estaba institucionalizado, veremos tensión. Si sí lo estaba, veremos continuidad.
“Hay otro ángulo que importa: el político.
“La eliminación de un objetivo de alto valor proyecta capacidad del Estado. Refuerza narrativa. Envía mensaje. Pero la autoridad no se mide por un operativo exitoso, sino por lo que ocurre los meses posteriores. Si hay reducción sostenida de violencia, fortalecimiento institucional y control territorial, hablamos de autoridad real. Si sólo hay espectáculo táctico, hablamos de administración del conflicto.
“El crimen organizado no se derrota con un abatimiento. Se debilita cuando pierde capacidad de intimidar, financiarse y reclutar.
“Hoy el país observa. Algunos celebran. Otros dudan. Muchos esperan.
“La historia reciente nos obliga a la prudencia. Cada vez que cae un líder, el poder criminal entra en fase de ajuste. Y en esos ajustes, quien suele pagar es la sociedad.
“El vacío nunca queda vacío.
“La pregunta no es si cayó un hombre…la pregunta es quién llenará el espacio.”
NGE

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